Extravíos

Lengua y movilidad (y voto) en Cataluña.

13 13UTC Mayo 13UTC 2008 · 3 comentarios

La pregunta es si la lengua puede ser un obstáculo para la movilidad social, que parece ser que sí lo es, si eso es bueno, que supongo que no, y si esto se puede remediar. De las políticas tendremos que hablar en otro momento, hoy sólo algunos hechos.

 

Las encuestas dicen lo siguiente. En Cataluña, la clase social está muy condicionada por el origen. La probabilidad de que un catalán de nacimiento, cuyos padres sean de fuera, sea un obrero, supera en más de 15 puntos porcentuales  a que lo sea alguien de padres catalanes. La diferencia es de casi 30 puntos con alguien que no ha nacido en Cataluña. Desde el otro lado de la escala social: la probabilidad de que un hijo de catalanes sea un miembro de la llamada vieja clase media (propietarios, autónomos y pequeña burguesía en general) es el casi el doble a que lo sea un hijo de no catalanes, y más del doble para un nacido fuera de Cataluña. Lo que es más importante, casi lo mismo sucede con las nuevas clases medias (ejecutivos de empresa, profesionales, funcionarios…).

 

 

Viejas clases medias

Nuevas clases medias

Trabajadores no manuales

Trabajadores manuales.

Padres catalanes

10,5%

27,8%

25,8%

35,9%

Uno de ellos catalanes

6,6%

26,4%

28,3%

38,6%

Padres de fuera

5,8%

16,5%

26,7%

51,1%

Nacido fuera

4,7%

13,8%

17,6%

64,0%

Total

7,3%

21,3%

23,8%

47,6%

Elaborado con datos del CIS 2660, año 2005.

Encuesta postelectoral (N = 1964).

 

A juzgar por algunas encuestas anteriores, la segmentación social por origen no ha variado mucho en los últimos tiempos, salvo para las viejas clases medias, donde la brecha se ha reducido un poco. En 1992, por ejemplo, la diferencia de probabilidad de ser obrero para los hijos de inmigrantes con respecto a los hijos de catalanes de nacimiento era semejante a la que encontramos 15 años más tarde; para las nuevas clases medias la brecha también era muy parecida, si acaso menor.

 

 

Viejas clases medias

Nuevas clases medias

Trabajadores no manuales

Trabajadores manuales.

Padres catalanes

19,9%

25,7%

23,8%

30,6%

Uno de ellos catalanes

11,7%

20,0%

29,2%

39,2%

Padres de fuera

8,4%

14,8%

25,8%

50,9%

Nacido fuera

13,7%

14,0%

11,7%

60,7%

Total

14,7%

19,1%

20,8%

45,5%

Elaborado con datos del CIS 2286, año 1992.

(N = 886).

 

Se dirá que Cataluña es tierra de inmigración y que esto es simplemente lo esperable. Bien, yo no estoy totalmente seguro. Madrid también es tierra de inmigración, más aún que Cataluña, y en Madrid no sucede lo mismo. Según una encuesta de 1992, antes de las grandes olas de inmigración extranjera, más del 40% de los madrileños habían nacido fuera de Madrid (en esas mismas fechas, sólo un tercio de los catalanes) y sólo un 20%, aproximadamente, era nacido de padres madrileños (en esas mismas fechas, algo más de un tercio de los catalanes). Pues bien, ya en 1992 el acceso a la clase media estaba muy poco condicionado, en Madrid, por el origen territorial propio o de la familia, mientras que en Cataluña lo estaba como hoy o más; y la probabilidad de ser obrero para los “de Madrid” era perfectamente comparable a la de los hijos de forasteros, o incluso para los venidos de fuera (salvo para los trabajos de menor cualificación), mientras que la diferencia era muy considerable en Cataluña. En Madrid, la categoría de origen con más éxito ocupacional parece ser la de las parejas mixtas. No tengo a mano datos recientes para Madrid, pero es de suponer que la pauta se haya mantenido o acelerado.

 

 

Viejas clases medias

Nuevas clases medias

Trabajadores no manuales

Trabajadores manuales.

Padres de Madrid

10,3%

23,7%

23,7%

42,3%

Uno de ellos de Madrid

4,9%

39,0%

24,4%

31,7%

Padres de fuera

6,9%

18,5%

32,4%

42,0%

Nacido fuera

8,2%

20.9%

23,0%

47,6%

Total

7,8%

23,7%

25,5%

43,0%

Elaborado con datos del CIS 2286, año 1992.

(N = 792).

 

Soy de los que opinan que esta divergencia está fuertemente relacionada con la diferente senda de crecimiento seguida por Madrid y Cataluña desde 1992 hacia acá. Puedo equivocarme, pero hay cierto consenso en relacionar la movilidad social y el crecimiento. En este sentido, la movilidad es buena para todos, no sólo para aquellos que tienen oportunidades de movilidad ascendente. Es mala para los que arriesgan perder privilegios. De ahí que existan mecanismos de “cierre social”. La lengua puede ser uno de ellos.

 

No es ninguna sorpresa que la lengua que se tiene como propia está muy condicionada por el origen en Cataluña. En la encuesta de 2005, el 86% de los hijos de padres ambos catalanes de nacimiento tienen el Catalán como lengua, mientras que el 80% de quienes sus padres nacieron fuera tiene el castellano como lengua. Para los hijos de parejas “mixtas” prevalece ligeramente el castellano (el 42,6%) sobre el catalán (39,5%). Como consecuencia de lo anterior, tampoco sorprende que el idioma esté desigualmente distribuido por clases sociales. El catalán no es “la lengua de los señoritos”, como ofensivamente se dice a veces en zonas de emigración, pero sí que es más la lengua  de la clase media y alta que la de los trabajadores.

 

 

Lengua castellana

Lengua catalana

Ambas

Viejas clases medias

32,6%

58,2%

7,8%

Nuevas clases medias

36,7%

53,1%

8,1%

Trabajadores no manuales

45,8%

44,8%

7,6%

Trabajadores manuales cualificados

54,1%

34,1%

5,5%

Trabajadores manuales no cualificados

64,6%

30,0%

3,4%

Total

50,4%

41,4%

6,2%

(El resto tiene otra lengua o no contesta)

 

Esto tiene también claras consecuencias políticas. Como se refleja claramente en el comportamiento de los votantes en las últimas elecciones catalanas, los partidos nacionalistas obtienen sus votos con mucha mayor probabilidad de las clases medias que de los trabajadores. La diferencia entre ERC y CiU es que el primero lo obtiene más bien de las nuevas clases medias y el segundo más bien de las viejas. En cuanto a la composición de su electorado, son ambos partidos burgueses, más ERC si cabe, ya que repele más que CiU a los obreros no cualificados. Esta pauta alcanza incluso a Iniciativa. Como en el caso de ERC es considerablemente más probable que IC obtenga el voto de un funcionario, un médico o un abogado que de un obrero (al menos el doble). El partido más interclasista es el PP, un partido menos burgués que ERC por lo que toca a su atractivo para la gente de posibles, y que obtiene el apoyo de los obreros con probabilidad parecida a este segundo. El único partido cuyo perfil es claramente de clase trabajadora es el PSC. Al menos entre sus votantes. Aunque la opción más obrera de todas es la abstención.

 

(Pinchar para ver gráficos)

 

doc32

 

doc4

 

¿Tiene razón el Presidente Montilla al reclamar inmersión lingüística para impedir “ghettos”? ¿Puede la política de inmersión favorecer la movilidad? ¿Permitirá la burguesía nacionalista y sus representantes políticos que tal cosa suceda, o seguirá habiendo lenguas, clases, y clases de catalanes? Son preguntas que me hago y a las que espero que podamos responder.

 

De momento, encuentro casi fascinante observar cómo el nacionalismo priva a los socialistas de sus apoyos “normales” entre la clase media, convirtiéndolo en un partido más obrero que en el resto de España. Esto parece sugerir que si el partido desea crecer y obtener más votos de clase media no tiene más remedio que incrementar su catalanismo. Esto es lo que posiblemente ha dado sus frutos en las elecciones generales.

 

Alberto Penadés

Categorías: General · Nacionalismo · Política
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3 respuestas hasta el momento ↓

  • pau // 28 28UTC Agosto 28UTC 2008 a 12:18 am | Responder

    Provocador, pero un poco tramposillo. La argumentación viene condicionada por el “olvido” de una hipotesis alternativa. La inmigración a Cataluña hasta la década de los setenta tiene un perfil diferente a la inmigración a Madrid. Los “padres de fuera” en Cataluña los integran fundamentalmente segmentos de la población con niveles muy bajos de formación. Los “padres de fuera” en Madrid incluyen un contingente importante de personas atraidas durante el franquismo a la capital por el Estado y grandes empresas, con niveles educativos elevados. Ello también explica la fuerte presencia de personas nacidas fuera entre las nuevas clases medias.
    Es decir, según esta hipótesis, más que “mecanismo de cierre” lingüistico estaríamos asistiendo simplemente a la transmisión intergeneracional de posiciones sociales, mucho más segmentadas “en origen” en el caso catalán.
    Hay razones para pensar que la hipótesis de la transmisión intergeneracional de posiciones sociales está detras del éxito de las personas con padres de origen mixto en Madrid, si asumimos que la homogamia de clase prevalece sobre la homogamia étnica (y por tanto, los nacidos fuera de clase media consiguen casarse con autóctonos de clase media, pero los nacidos fuera de clase baja tienden a encontrar más dificultades para encontrar una pareja autóctona).

  • Alberto Penadés // 11 11UTC Septiembre 11UTC 2008 a 4:28 pm | Responder

    Muchas gracias Pau, estoy de acuerdo en que la tuya es una hipótesis razonable para la diferencia entre Madrid y Cataluña. En realidad es casi imposible dirimir la cuestión sin datos longitudinales, pero sigue siendo posible que, aunque la inmigración interior haya dado lugar a una sociedad más segmentada, en términos de clase, en Cataluña que en Madrid, la movilidad sea también distinta en los dos sitios. Aunque predomine la homogamia de clase, cosa con la que estoy de acuerdo contigo, sería interesante saber hasta qué punto la homogamia étnica es un refuerzo y si eso hace que la transmisión intergeneracional de posiciones sea más potente en Cataluña que en otros lugares. No sé la respuesta. Lo que sí es observable es la consecuencia política, y es que el voto de clase es hoy por hoy más potente en Cataluña que en otros lugares o en el conjunto de España, y eso pese a tener una dimensión política como el nacionalismo que potencialmente es interclasista.

  • pau // 27 27UTC Septiembre 27UTC 2008 a 9:45 am | Responder

    Quizás no hagan falta muchos más datos longitudinales (solo la clase social de los padres).
    Se trata de medir la “potencia” de la transmisión intergeneracional en un modelo multivariable en que la clase social de la segunda generación es la variable dependiente, el lugar de nacimiento de los padres es la variable independiente y clase social de origen de la primera generación es una variable de control. Y si quieres una interacción entre ambos, para comprobar si existe un efectro refuerzo, o reductor.
    Yo me inclino a pensar que el coeficiente del lugar de nacimiento (controlado por la clase social de origen) y de este término interactivo no serán significativos ni en Cataluña ni en Madrid. Pero incluso si lo fueran sería imposible saber si el mecanismo de cierre es la lengua (y no otras diferencias en formas de capital social o cultural). De hecho el conocimiento y capacidad de usar la lengua es un recurso que las segundas y terceras generaciones comparten con la población autóctona (aunque no la usen habitualmente) como resultado de las políticas educativa catalanas de inmersión, impidiendo la reproducción del posible mecanismo de cierre.

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